Hay una famosa discusión entre Freud y Jung acerca de lo que es la líbido: Freud sostiene hasta el final que la líbido es energía sexual, oponiendo las pulsiones sexuales a las de muerte; mientras que Jung, considera la líbido como energía en general, incluso no sexualizada.

Para Freud también hay una líbido desexualizada, que es la que se encuentra en el mecanismo de defensa normal que él denominó “Sublimación”, donde la líbido se sublima perdiendo su carácter sexual.

Entonces, desde el punto de vista cualitativo, la líbido para Freud no es reductible a una energía general como lo es para Jung. Para Freud la líbido se desexualiza sólo cuando el sujeto renuncia al fin sexual.

En una primer teoría, Freud opone la líbido a las pulsiones de autoconservación; y en la segunda teoría a las de muerte.

Pero para Freud la líbido es considerada sobre todo como un concepto cuantitativo, su aumento, disminución, tensión y desplazamiento, le permiten entender los procesos psicosexuales.

Dice Freud:” Líbido es la expresión tomada de la teoría de la afectividad. Llamamos así a la energía, considerada como una magnitud cuantitativa ( aunque actualmente no pueda medirse) , de las pulsiones que tienen relación con todo aquello que puede designarse con la palabra amor”(1921).

Recordemos que el significado de la palabra pulsión es el del empuje de energía, que tiene un objeto y un fin sexual o tanático no determinado por lo genético; en los animales Freud habla de instinto, con un objeto y un fin predeterminado por la especie.

La pulsión sexual se sitúa entre lo psíquico y lo somático; la líbido en cambio, designa su aspecto psíquico, es energía sexual psíquica.

Freud habla de dos clases de líbido: la objetal (dirigida a un otro) y la narcisística (dirigida al yo), en todo sujeto existen los dos tipos de líbido, pero cuando predomina la narcisística hablamos de un sujeto con un narcisismo exacerbado o incluso una neurosis narcisística ( muy comunes en nuestro tiempo), cuando predomina la objetal, hablamos de un sujeto que ama con entrega o pasión.

Además Freud define la líbido como la energía de la pulsión sexual, es decir , destaca además y siempre el aspecto cuantitativo.

Acerca de la evolución de la Teoría de la líbido recomendamos lean las” Lecciones introductorias al psiconálisis” (1916/1917).

El cuantum de líbido, ya que como dijimos es energía psíquica, no depende tanto de un factor genético sino de los intercambios amorosos y de seducción y estimulación con la madre y el padre. A más estimulación temprana más líbido tendrá disponible el niño y, de este modo, mas “motor” para la vida.

Lo mismo ocurre con el amor de la madre, a más amor, más líbido tendrá el niño o niña, por lo tanto más energía para volcarse a lo social (vía sublimación), a lo sexual y al mundo exterior.

De este modo, vemos que las primeras vivencias infantiles pueden marcar muy tempranamente la cantidad de energía de la que dispondrá un sujeto.

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