Franz Kafka nació en Praga (Imperio Austro-Húngaro) en 1883 y murió en Austria en 1924, fue un genial escritor judío que escribía en alemán.

Su obra es considerada una de las más influyentes de la literatura universal, repleta de temas como la alienación, la brutalidad psicológica y física, conflictos entre padres e hijos, aventuras terroríficas, la burocracia y las transformaciones místicas.

Dejó abundante correspondencia y escritos autobiográficos.

Entre sus obras destacan “El proceso”, “El castillo”, “El desaparecido”, “La Metamorfosis” (novela corta) y “Carta al padre”.

Influyó al existencialismo y al expresionismo marcadamente.

Su deseo era que sus manuscritos fueran quemados pero su amigo Max Brod los rescató para la posteridad y por suerte para nosotros.

Sus orígenes tuvieron el sello de problemas económicos, perteneciente a una familia de carniceros. Al provenir su madre de otra adinerada, pasaron a formar parte de la alta sociedad.

El progenitor era prepotente y autoritario, por lo que la madre quedo relegada en este aspecto a un segundo plano, destacándose la severidad educativa del padre.

Nos vamos a referir aquí a su novela “La Metamorfosis”, una novela extraordinaria y conmovedora que no se puede dejar de leer.

No vamos a contar todo el argumento, por si hay lectores que aún no la conocen: se trata de un hombre joven que se vive como una cucaracha o un bicho inmundo (según las traducciones) y comparte la vivienda con su familia que lo va relegando cada vez más y con intensidad, ellos también lo piensan un ser vil, un insecto. Y lentamente lo van segregando.

Para Lacan el inconsciente es el discurso del Otro, es decir somos tal como hemos sido “hablados”, según como nos han tratado y visto, según las palabras dichas sobre nosotros, según el lugar que nos han dado en nuestra familia, particularmente los padres.

Para Lacan “somos hablados”, es decir estamos inmersos en el discurso del Otro, y según éste será nuestro lugar y nuestro ser.

El personaje de Kafka es tratado y hablado como un bicho inmundo, como un ser despreciable que no merece compartir la vida con los demás, no es tratado como un semejante, es puesto en un lugar psicotizante; todo ésto nos retrotrae a la metáfora de Kafka sobre como es representado el sujeto en el inconsciente y la consciencia de los demás, de los otros miembros de la familia, en particular la madre y el padre.

Ese discurso despectivo y segregador, lleva al sujeto a vivenciarse como una cucaracha.

Como buena metáfora: se convierte en un bicho inmundo.

Recomendamos toda la obra de Kafka ya que se trata de uno de los escritores más lúcidos de la historia de la literatura, destacándose por su expresionismo, inteligencia y poesía.

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