La gran poeta argentina Liliana Piñeiro, nacida en Buenos Aires que es también psicoanalista, ya ha sido comentada aquí.

Colabora con el blog y la revista La Otra y ha ganado dos premios importantes: el Primer Premio Iniciacón poesía otorgado por la Secretaría de Cultura de la Nación(1988) y el Primer Premio Poesía en el segundo certamen literario organizado por Lugar de Mujer (1992).

Su estilo es muy personal y sintético, hemos escogido del libro “Acto Verbal” un bellísimo poema suyo para comentarlo, dice así:

a la luz de la lumbre

renuncio demasiado cada noche
cuando te recuerdo

alguien debe matarte, y yo
suspiro ante el puñal
como un asesino que ama.

Para Lacan el enamoramiento es casi siempre lo que él llama un odioamoramiento, hay odio y amor al mismo tiempo, como revela este hermoso poema.

Es en lenguaje freudiano la ambivalencia de sentimientos: Julieta ama a Romeo, pero también es su odiado enemigo.

Esto se relaciona con el odio por la diferencia sexual, la diferencia es lo que provoca el odio porque rompe la identificación.

El odioamoramiento implica una pasión, un efervescencia de los sentidos, una exaltación del amor y del odio que no se sabe hasta donde puede llegar.

Entre un hombre y una mujer puede haber odioamoramiento, pero también puede haber amor apaciguado, Lacan se refiere a ésto cuando habla de llegar a una relación pacífica entre los sexos, esto es alcanzable, no es imposible.

Recomendamos la lectura, además, de Melanie Klein sobre la ambivalencia de sentimientos, es muy interesante.

Agreguemos qe el odioamoramiento no implica llegar al maltrato o a la muerte, es un estado de los sentidos.

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