Eduardo Chillida Juantegui nació en San Sebastián, España, en 1924 y murió en 2002,fue un enorme escultor conocido por sus trabajos en hierro y hormigón.

Fue el hijo tercero de Pedro Chillida y su mujer la soprano Carmen Juantegui.

Empieza, tras dejar arquitectura ( que le sirvió de mucho en su carrera), como escultor en París en 1948.

Recibió numerosísimos premios y su obra es muy fértil, bella y trascendente.

Uno de los más grandes escultores abstractos del siglo XX, sus esculturas a pequeña y a gran escala y las plazas públicas tienen el mismo esplendor.

Forjadas con materiales rígidos (acero, hierro, piedra) cada una parece entrelazarse con el espacio que lo rodea. Como piezas de enormes rompecabezas, sus esculturas públicas y privadas parecen estar esperando un último trozo para completar cada forma ( aquí enlazamos con el tema de la incompletud en psicoanálisis).

Su función es afectar el espacio exterior.

Luchó para expresar conceptos como la libertad y la tolerancia y para referirse a su pasión por la escultura griega y el espíritu del pueblo vasco.

La incompletud es propia del ser humano para el psicoanálisis, nos han echado “del paraíso”, estamos colmados por un vacío interior que no se llena con nada, ni siquiera en los momentos de plenitud, somos seres incompletos, marcados por el vacío interior.

Esto está maravillosamente expresado en la obra de Chillida, la falta, la castración, la incompletud y el vacío que se intenta colmar en el espacio.

Gran escultor, vale la pena verlo.

Pin It on Pinterest